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¿Qué pasa con la participación vecinal en córdoba?

Representantes vecinales de diecisiete barrios de la ciudad se reunieron con el objetivo de intercambiar experiencias en torno a la implementación de las Juntas de Participación Vecinal y el Presupuesto Participativo y analizar la situación de estos institutos en el marco del Plan de metas de gobierno.

En el encuentro ¿Qué pasa con la participación vecinal en Córdoba?, convocado por el Grupo de Democracia Participativa de la Red Ciudadana Nuestra Córdoba, los vecinalistas debatieron sobre los principales obstáculos que, a su juicio, ha implicado la puesta en práctica de las Juntas de Participación Vecinal y el Presupuesto Participativo. Para varios de los participantes, existe un desinterés de parte de los vecinos producto del propio desconocimiento generalizado sobre estos institutos de participación por la poca difusión y la falta de capacitación de parte del municipio.
 
Las fallas en la comunicación también apuntaron a la vinculación entre las Juntas de Participación Vecinal y los centros vecinales. Uno de los vecinalistas apuntó que las JPV no convocan a los centros vecinales. 
 
Como contrapunto, otro participante destacó su experiencia positiva en las Juntas de Participación Vecinal. “Junto con el PP son dos herramientas que tenemos los ciudadanos para participar en el manejo de lo público, que excede al simple acto de votar”, destacó. Sin embargo, sostuvo que en la ciudadanía no se conocen sobre estas dos herramientas y falta una capacitación colectiva sobre las mismas. 
 
En relación a la toma de decisiones dentro del PP y qué tipo de proyectos se podían financiar y cuáles no. “¿Quién inventa ese listado y decide qué se puede hacer y qué no?”, reclamó. A su vez, criticó la forma en que está reglamentada la ordenanza de Presupuesto Participativo. “El reglamento es un mamarracho, se contradice con lo que dice la ordenanza”. Aunque rescató la ordenanza en sí: “Tenemos una ordenanza muy valiosa de la cual debemos apropiarnos los vecinos. Debe ser la base de acción para la JPV”.
 
En una misma línea se proclamó otra vecinalista que manifestó que son los dirigentes de los barrios quienes deben solicitar que se conformen las JPV y que si éstas funcionaran en todos los CPC. “Se debería exigir que se cumpla con el 10% del presupuesto que establece la ordenanza. Tenemos derecho a acceder a la IP. Es parte de la información y del conocimiento que tenemos tener para hacer funcionar esto. Es necesario que nos capacitemos, que conozcamos las normas. Es un derecho establecido por carta orgánica que las JPV funcionen”, concluyó. 
 
En tanto, una fuerte crítica dirigida a la implementación de la ordenanza refirió a la decisión de poner sólo 2 millones de pesos a disposición del Presupuesto Participativo, en lugar del 10% del presupuesto municipal destinado a obras. 
En relación a este aspecto, un dirigente manifestó que tal como está planteado, el PP es una “perfidia”. “Está hecho para engendrar en el seno del debate entre los vecinos una divergencia. Es un hueso encima de una mesa hambrienta. Cómo se solucionaría, si se reparte entre el PP el 90 % del presupuesto y el resto se ejecuta directamente”, concluyó.
 
La frustración por la falta de ejecución de las obras priorizadas por los vecinos también ocupó parte del debate. Una vecinalista contó que en el PP solicitaron y lograron la aprobación para la construcción de una plaza para el barrio y nunca la construyeron. Sin embargo, recalcó “sí se la hicieron a otro barrio que no la habían aprobado”. 
 
El encuentro contribuyó a disparar el debate en relación a los y obstáculos percibidos a 5 años del inicio de su funcionamiento de estos dos institutos, desde la perspectiva de los vecinos, quienes se llevaron como interrogante ¿Qué respuestas hay en el Plan de Metas para los obstáculos identificados?

 

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