Contribuir a re-instalar un debate amplio sobre una mirada integral al problema de la basura y su gestión en la ciudad. Este fue el objetivo del Foro Residuos Sólidos Urbanos: hacia un plan integral en Córdoba organizado por el Grupo de Ambiente de la Red Ciudadana Nuestra Córdoba y la Comisión Asesora en Ambiente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas.
En la apertura del evento, que contó con una amplia respuesta a la convocatoria y una gran variedad de actores interesados por la temática, el Vice-presidente del CPCE, contador Antonio Bearzotti renovó el compromiso de dicha institución miembro de la Red Ciudadana Nuestra Córdoba.
Más tarde, Gabriel Andrada, responsable del Grupo de Ambiente de Nuestra Córdoba, luego de la apertura del, presentó un informe que analiza la política pública de Residuos Sólidos Urbanos de la actual gestión, desde la plataforma electoral, pasando por el Plan de Metas, la cesión a las empresas concesionarias actuales hasta la elaboración de los pliegos de licitación del servicio.
Raúl Billar, de Fundación Raíces, invitó a transponer el umbral del diagnóstico y apostar por un diseño de gestión de residuos alternativo. “Tenemos una propuesta de diseño de autogestión que unifique los esfuerzos de las organizaciones que venimos trabajando sobre este tema que nos permita generar una fuerza de unidad para vencer a estos burócratas que desconocen la problemática ambiental y social asociadas a este tema”. Finalmente llamó a construir un frente de unidad para vencer la resistencia de los funcionarios en esta materia.
En la misma línea, Pamela Cáceres, miembro de Nuestra Córdoba, sostuvo que es necesario lograr un acuerdo colectivo de un trabajo sistemático de todos que de cuenta el consenso logrado y con ello poder incidir en ese plan. Cáceres expresó: “individualmente aportamos, pero colectivamente logramos la fuerza necesaria para proponer las ideas que se consensúan”.
Marcela Mondino, de Fundación AVINA, manifestó su satisfacción por la amplitud y la diversidad de la convocatoria que superó las 60 personas entre las que se encontraban representantes de la academia, recicladores, organizaciones sociales, cooperativistas, ambientalistas y vecinos preocupados por la problemática de la producción, el tratamiento y la disposición final de la basura de la ciudad. También destacó la importancia de articular discurso y líneas de acción entre los actores para poder tener posibilidades de incidir en la política pública sobre la materia. “Esta articulación es fundamental para que el gobierno nos vea como un actor legítimo con el poder social suficiente para poder incidir en el plan integral”, argumentó Mondino.
La preocupación de los vecinos de Bouwer por la posible instalación de la futura planta de enterramiento de residuos en las inmediaciones de su localidad se hizo presente en el encuentro. Ángeles, una vecina del lugar, reprochó el desinterés que existe en la sociedad cordobesa por el destino final que tienen los residuos que se generan en los hogares y propuso que se comience a educar a la ciudadanía para que comprenda la dimensión del problema y sea responsable de la gran parte que le compete. Prevalece una cultura de quitarse el problema de encima y la política propende a esa manera de actuar despreocupada, señalo.
Ángeles fue clara sobre su postura respecto al futuro enterramiento: “Falta poco para que se decida que se va a seguir sacrificando una zona, se va a cometer un crimen ambiental por segunda vez en el mismo lugar. No queremos más zonas de sacrificio, que cada uno se haga cargo de su basura. Bouwer somos todos y nos puede tocar a cualquiera”.
La respuesta de otro vecino de dicha localidad vecina: “La ciudad de Córdoba produce 2500 toneladas de basura por día que el único tratamiento que tiene es ser prensada y enterrada. ¿Ese es el plan integral de residuos del municipio? Se están solicitando como mínimo 650 hectáreas para el próximo enterramiento y no estamos pensando como reducir la basura que producimos”, sentenció.
A su vez, criticó a la Universidad Nacional de Córdoba por no tener en cuenta los factores sociales en el estudio técnico que realizó para determinar las zonas más apropiadas para la instalación del futuro predio de disposición de los residuos.
Joaquín Navarro, de la Universidad Nacional de Córdoba aclaró que dicha institución se ajustó a ciertos términos de referencia requeridos por el municipio y sugirió una amplia zona que abarca 3500 hectáreas y deslindó responsabilidades de esta casa de estudios sobre la determinación del lugar exacto donde establecerlo.
Sebastián Antonini, miembro del Grupo de Ambiente de Nuestra Córdoba, manifestó su malestar porque no se ha tenido en cuenta la opinión de los recicladores en la elaboración del plan y de los pliegos para la gestión de los residuos. “No se toma en cuenta la voz de esta gente porque se piensa que no saben. No están habilitados para participar en el diseño y en la puesta en marcha de un plan, pero sí son capaces de recolectar, separar, prensar y vender cientos de toneladas de PET”, argumentó Antonini.
Inés León Barreto, del Grupo de Seguridad de Nuestra Córdoba, aludió a las enfermedades que provoca la proximidad de los basurales y los predios donde se entierra basura y sostuvo que el Estado debería evaluar también en los costos aquellos relacionados a la falta de prevención y las consecuencias que ello provoca en la población.
Sobre el final, Raúl Villar convocó a en nuevo encuentro para abordar la elaboración de propuestas alternativas para un nuevo modelo integral alternativo de residuos. Y comprometió a la Universidad Nacional de Córdoba a jugar un rol protagónico de compromiso con los actores sociales y llamó a que no sea utilizada por los funcionarios de turno.
Añadir nuevo comentario