Con más de 30 expositores y a recinto lleno se realizó la audiencia pública sobre el Convenio con el Estado Nacional para la ejecución del Sistema de Transporte Subterráneo de Pasajeros. Si bien la mayoría de las intervenciones manifestaron, en mayor o menor medida, su adhesión a la construcción de un sistema de subterráneos para la ciudad, algunas de ellas antepusieron ciertas condiciones imprescindibles para la elaboración de un proyecto que contemple las necesidades reales en materia de transporte de los cordobeses.
En esta línea expuso el ingeniero Juan Carlos Dellavedova, miembro del Grupo de Trabajo de Transporte de Nuestra Córdoba quien expresó que el subterráneo debe ser parte de un sistema de transporte de la ciudad que se complemente e integre con el servicio de ómnibus, las líneas ferroviarias de superficie, los viajes peatonales y otros medios que sean parte de la movilidad urbana. Un sistema de transporte, destacó- cuya característica principal deberá ser “la coordinación y complementación entre los medios para lograr un servicio más eficiente, más confortable, con menor contaminación y de mínimo costo para los habitantes de la Ciudad”.
Dellavedova destacó también la importancia de la recuperación de plusvalía de los terrenos en las zonas aledañas. Aquellos incrementos en el valor del suelo derivados de la obra del subterráneo, son una inversión del Estado y producto del esfuerzo de todos, por lo tanto debe ser recobrada y destinada a otras inversiones.
Por su parte, el ingeniero Jorge Galarraga, investigador del Instituto Superior de Ingeniería del Transporte de la UNC y miembro del Grupo de Transporte de la Red Ciudadana Nuestra Córdoba, quien formó parte del equipo técnico de la UNC conformado para analizar el tema, puso de relieve que el subterráneo representa una alternativa importante para la solución al problema del transporte de la ciudad. Sin embargo, explicó que para trazar las líneas y estaciones de acuerdo a las necesidades de movilidad de los vecinos, es necesario realizar un estudio previo de demanda de viajes actual y futura. “El momento de hacerlo es antes de empezar a construir, más adelante ya no se puede volver atrás, por eso la preocupación por los estudios de demanda en diferentes escenarios”, remarcó Galarraga.
En suma, una gran parte de los oradores apoyaron la construcción de un subterráneo destacando aspectos positivos de este medio de transporte: la cantidad de pasajeros que puede transportar y su velocidad, la interconexión con otras modalidades de transporte, la disminución de la contaminación en relación a otros medios y la reducción del tráfico de superficie.
En los pasillos del Concejo Deliberante, algunos expertos consultados que no alcanzaron a llegar a tiempo para inscribirse como oradores, hacían un llamado de atención sobre el modelo de gestión propuesto desde Nación. “Es un modelo Top-Down, Nación-Municipio, con fuerte injerencia de capital privado”, expresó el investigador y docente de UNC y UCC y miembro del Grupo de Desarrollo Urbano de Nuestra Córdoba, Joaquín Peralta, a la vez que destacó la baja posibilidad de incidencia de los cuerpos orgánicos municipales en el proyecto.
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