En una reunión convocada por el Grupo de Ambiente de Nuestra Córdoba, representantes de la Compañía de Remediación Ambiental SA, que ofrece servicios de tratamiento y disposición final de residuos sólidos urbanos (RSU), expusieron sobre la propuesta que presentaron a la empresa CReSE y respondieron las preguntas de un público conformado por docentes, investigadores, representantes vecinales y de organizaciones de la sociedad civil.
La presentación estuvo a cargo de representantes de Guba SA y Cotreco SA, dos empresas asociadas en esta propuesta: Raúl Ollocco, Presidente de Remediación Ambiental SA; Santiago Zarasaga, asesor de Guba SA; Flavio Cavaglieri y Marcelo Debernardo, ambos accionistas de Cotreco SA, la empresa que limpia y recolecta residuos en Carlos Paz y Villa María.
Por su parte, entre los asistentes se encontraban técnicos de INTI-Córdoba, investigadores de CEVE-CONICET, docentes de la Facultad de Ciencias Químicas y de la Cátedra de Problemática Ambiental de Cs. Biológicas de la UNC y de la UCC, miembros de organizaciones ambientalistas como CEDHA y vecinalistas de la zona sur de la ciudad.
Los expositores brindaron una breve explicación del proyecto que se concentra principalmente en la disposición final de los residuos mediante un proceso de compactación, enfardado, embalaje en plástico y enterramiento.
Luego llegó el turno de las preguntas por parte de una veintena de asistentes quienes en su mayoría manifestaron dudas respecto a algunas de las ventajas enumeradas de este sistema que, según manifestaron los expositores, se utiliza en Nueva Jersey y en Barcelona.
Una de las objeciones provino de Sebastián Antonini, docente de Ciencias Químicas de la UNC y miembro de Nuestra Córdoba, quien cuestionó el alto consumo energético que demandaría un sistema de compactación y embalado como el propuesto para tratar el volumen de la basura de una ciudad como Córdoba. Una de las ventajas presentadas, la reducción de volumen, sería positiva siempre y cuando se pueda reciclar una parte y se pueda compensar de este modo el alto gasto energético generado, manifestó Antonini.
Desde la empresa aseguran que a mediano plazo sería posible generar gas para alimentar de energía parte de la planta, pero los altos costos -unos 100 a 120 millones de dólares- y las explicaciones sobre cómo llevarlo adelante no lograron convencer a un público conformado ampliamente por especialistas y técnicos.
Otra de las críticas refería a que la propuesta se centra sólo en la disposición final y no plantea una solución integral a la gestión de residuos sólidos urbanos. “La que están presentando es una solución parcial”, argumentó Joaquín Navarro, de la Cátedra de Problemática Ambiental de la UNC. Para Navarro, en otros países más avanzados en el tema lo que se busca es reciclar más y enterrar cada vez menos y esta propuesta no contempla esta posibilidad.
Ante esto, desde la empresa expresan que su oferta debe ser comprendida como un eslabón de una política de Estado de tratamiento de la basura. Dentro de ese marco, el reciclado sería definido por la Municipalidad, que debería definir cómo va a instrumentar una política de reciclado.
Para los presentes varias de las cuestiones técnicas podrían ser resueltas. Así lo expresó Liliana Argüello de la UNC, quien destacó a su vez que hay varios temas pendientes a resolver: “Contemplar el sistema en su totalidad, incluir un programa de educación ambiental y definir en qué medida está contemplado el circuito no formal de recicladores urbanos”.
En la misma línea se expresó Paula Mogni, de la UCC, para quien más allá de las cuestiones técnicas que pueden ser mejorables, se preguntaba sobre el beneficio de la propuesta para la sociedad cordobesa y de cómo se inserta para solucionar el problema de la basura en la ciudad.
Por su parte, Violeta Silbert Voldman, del INTI, hizo un llamado de atención sobre la transferencia de tecnologías. En este sentido, llamó a ser cautos ya que existen muchas experiencias fallidas de tecnologías de países del primer mundo a países como el nuestro, por diversos motivos como ser diferencias en el tipo del suelo, culturales e incluso en el tipo de residuos.
Los miembros de la empresa oferente remarcaron como beneficio más importante el control de los líquidos lixiviados. A pesar de que no brindaron una explicación sobre las características de la planta para tratar los líquidos producidos en la compactación, remarcaron que se trataría de un enterramiento controlado con normas internacionales, utilizado en ciudades de dimensiones comparables con Córdoba.
Más allá de las cuestiones técnicas, los asistentes destacaron la predisposición de los empresarios en exponer sobre el sistema de disposición y enterramiento de residuos que proponen, y en responder las preguntas de un público especializado en la temática.
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